jueves, 20 de diciembre de 2012

Descripcion del America Stanford

Descripción del American Stanford

El American Stanford no presume de su gran tamaño, ya que su talla es más bien mediana, pero sí de una presencia imponente gracias a su cuerpo musculoso y compacto. Él domina la situación, y eso puede apreciarse al primer vistazo. Sin embargo, lejos de ser un bruto de movimientos torpes, la elegancia de su porte le han valido la fama de ser la versión para exposición del Pit Bull Terrier. Esa mirada tierna y llena de agudeza muestra claramente dos de sus rasgos más característicos: la inteligencia y la tenacidad de los que conocen su fuerza pero saben cuándo deben hacer uso de ella.



Histora del American Stanford

No en vano el Stanford es la versión norteamericana de su antepasado, el Terrier de Staffordshire, que fue creado por los ingleses allá por el siglo XIX para obligarle a luchar en peleas de perros así como en espectáculos en los que se enfrentaban perros contra toros. Afortunadamente estas salvajes prácticas fueron finalmente abolidas y hoy podemos celebrar que, al menos, nos dejasen como legado una raza tan audaz como equilibrada.



Utilidad del American Stanford

Los ejemplares de esta raza más extravertidos y confiados son perfectos para una agradable vida en familia, pero sin olvidar en ningún momento que el American Stanford no se educa solo, no congenia con otros perros dominantes y no es especialmente amable con los gatos. Al fin y al cabo se trata de una raza consciente de su enorme fuerza y con un instinto luchador legendario.



Carácter del American Stanford

El Stanford conserva el carácter dominante de su origen, por lo que sólo podrán disfrutar plenamente de sus muchas virtudes aquellos dueños dotados de experiencia en el manejo de perros que estén dispuestos a educarle con firmeza y constancia. Por tanto no es un perro para propietarios perezosos o sedentarios cuya idea de tener un perro sea la de dejarle todo el día solo en el jardín. Es necesario olvidarse de la leyenda negra que acompaña a este tipo de perros, considerados por muchos como "peligrosos". Si proceden de un criador fiable y son educados con paciencia y dedicación, demostrarán su excelente carácter y su inclinación hacia los niños de la casa, así como sus dotes como guardián, ya que en él se unen la fuerza del Bulldog y la agilidad del Terrier. El Stanford está totalmente desaconsejado para aquellos que quieran presumir de un perro audaz y pendenciero porque fomentando su carácter dominante sólo se conseguirá vivir con un animal inestable y de difícil control.



Cuidados del American Stanford Sin embargo su gran resistencia física puede volverse contra él, ya que el Stanford, estoico y duro por naturaleza, suele sufrir en silencio ciertas lesiones como músculos, ligamentos y dientes rotos. Otros de sus grandes enemigos son la displasia de cadera o de codo y un desarrollo exagerado de los huesos y los músculos de los hombros, así como los embarazos psicológicos en el caso de las hembras. Tampoco la pulcritud de su pelo corto debe ser una razón para que su dueño se despreocupe, ya que son frecuentes las alergias, el enrojecimiento y la irritación de la piel. Para evitarlo, nada mejor que una vigilancia rigurosa y un buen cepillado diario.

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